El secretario de Minería departamental, Denis Monardes, encabezó una reunión con representantes de Vicuña en la que exigió información detallada sobre proveedores y trabajadores del departamento de Iglesia. El pedido surge ante la falta de claridad en torno al compromiso de las compañías BHP y Lundin con la cadena productiva local.
Las inconsistencias en los informes corporativos generaron dudas: en un principio se habló de 10.000 empleos, luego de 8.000 y recientemente de 6.000. Estas cifras cambiantes alimentan la desconfianza entre proveedores y sindicatos, que reclaman mayor transparencia.
El encuentro también incluyó pedidos de avances documentados sobre los proyectos Filo del Sol y Josemaría, en línea con planteos similares realizados por la Municipalidad de Jáchal. La falta de controles en el ingreso de proveedores extranjeros bajo el Protocolo de Integración Minera con Chile sigue siendo otro punto de fricción.
La presión de Iglesia refleja la demanda de que los beneficios de la minería lleguen efectivamente al territorio y no queden en promesas incumplidas.
Fuente: Latinmining con información de Mineria y Desarrollo