Pensado aseguró que es posible avanzaren exploración y producción bajo la Ley 7722, y subrayó la necesidad de hacerlo de manera “responsable, moderna y sostenible”. Además, valoró la estrategia provincial de promover paquetes de proyectos para agilizar procesos legislativos, y resaltó el rol de los proveedores locales, herederos del know how petrolero mendocino, en la construcción de una cadenade valor competitiva. “La demora puede ser una oportunidad para planificar mejor y hacerlo con estándares del siglo XXI”, concluyó.
—Uno de los mensajes de tu presentación tiene que ver con una comparación con la provincia vecina de San Juan y una oportunidad que se perdió en Mendoza de avanzar en el desarrollo minero. ¿Qué es lo que está cambiando hoy y cuál es tu lectura hacia el futuro?
—Yo creo que lo que está cambiando mayormente es una maduración de los mendocinos en entender que, trabajando todos juntos por una minería como los mendocinos quieren y como el mundo quiere —que es sostenible y cuidando el ambiente—, esta industria podría darle una mayor diversificación a la ya diversificada economía mendocina, pero además con una relevancia muy importante. Mendoza,durante muchas décadas,vivió del petróleo, y ese petróleo está disminuyendo a niveles históricamente bajos. Los mendocinos debemos buscar nuevos sectores económicos que puedan generar trabajo, recursos y oportunidades para que no se vayan los que se quieren ir, para quienes están bajo la línea de pobreza.
Creo que eso llevó a entender que, haciéndolo de forma responsable y con nuestras capacidades —tenemos nueve universidades que pueden cuidar esta industria como cualquier otra—,podemos aprovechar la ventaja comparativa de contar con recursos minerales de cobre que el mundo está necesitando por la transición energética y el crecimiento global.
Vemos que nuestros vecinos chilenos tienen los mayores depósitos del mundo al lado nuestro, y que San Juan, que viene explorando hace más de 25 años en forma continua,ya muestra resultados con depósitos de clase mundial. Mendoza tiene lamisma geología y la misma posibilidad, pero le falta comprometerse con la exploración. Esto lleva tiempo: como formarse para una profesión, hay que invertir muchos años y recursos. La potencialidad geológica está reconocida, pero hay que demostrarla con inversión en el terreno. Esta es una ventana de oportunidad para Mendoza: podemos recuperar el tiempo perdido con más experiencia y mejores estándares, haciendo una minería moderna y sostenible, como demanda el siglo XXI.
—¿Y es posible pensaren explorar y producir con la Ley 7722 vigente?
—Sí, es posible, y así está planificado dentro del Plan Pilares. Sabemos que la Ley 7722 impone dos limitaciones importantes. La primera es que prohíbe el uso de ciertas sustancias que se utilizan para la producción de minerales, aunque se permiten en otras industrias. Eso nos obliga a enfocarnos en tipos de depósitos que no las requieran. La segunda limitación es que los informes de impacto ambientaldeben aprobarse por ley en la Legislatura.
Por suerte, el gobierno provincial y la empresa Impulsa Mendoza desarrollaron una alternativa: el Distrito Minero Occidental de Malargüe, que agrupa proyectos de una misma región y geografía para acelerar los procesos exploratorios. Ya hay 38 proyectos con permisos de exploración aprobados; se enviaron 27 a la Legislatura y se preparaun tercer paquete de más de 70. Esto acelera los tiempos, y cuantos más proyectos haya, mayores son las chances de que alguno llegue a etapa de mina.
Mendoza tiene una gran diversidad geológica. El distrito productivo de cobre más importante del mundo está a 70 kilómetros del otro lado de la frontera. De este lado,los proyectos están apenas prospectados, pero las minas chilenas vecinas no usan las sustancias prohibidas por la ley. Estimamos que geológicamente del lado argentino estaríamos en las mismas condiciones, por lo que en el caso del cobre no sería necesario utilizarlas.
—Además del cobre, ¿qué otros mineralesestán en exploración?
—También se está explorando uranio y litio. La exploración implica emprendedores con ideas innovadoras que buscan algo muy difícil de encontrar: las probabilidades de hallar un pórfido de cobre son menores al 2%. Pero si buscamos en el distrito productivo número uno del mundo, quizástengamos más chances.Por eso enfocamosla exploración en el cobre.
Además, en la cuenca neuquina —la misma del petróleo y gas convencional y no convencional— hay recursos de potasio y uranio, tantoen Mendoza como en Neuquény Río Negro. Ahora se inicianprospecciones en el sur mendocino para un tipo particular de depósito de uranio.
—Una vez que se inicie la construcción y entre en producción San Jorge, ¿qué proyecciones ves hacia adelante?
—Por suertetenemos a San Jorge, que estaba ahí y ahora retoma su curso. De hecho, fue mi primer proyecto como geólogo minero en 1995. Es un yacimiento descubierto en los años sesenta, que llegó a estudios de prefactibilidad económica y ahora avanza hacia factibilidad y construcción. El resto de los proyectos está más atrasado en exploración, pero el hecho de pensar en muchos proyectos al mismo tiempogenera desarrollo para los proveedores locales.
Muchas veces se piensa la minería como el camión, el casco o el geólogo, pero el verdadero desarrollo está en las empresas de servicios, los laboratorios, los centros de investigación. Esperamos que ese entramado se concentre en el Gran Mendoza.
—Durante la feria también se habló mucho del rol de los proveedores. Desde la Gobernación se marcó una diferencia con San Juan en materiade leyes de “compre local”. ¿Cómo ven esa postura?
—Compartimos la visión del gobierno. Mendoza siempre tuvo proveedores de servicios mineros, porqueel conocimiento del petróleo permitiótransferir ese know how. En todas las minas del país hubo proveedores mendocinos. Entendemos muy bien lo que es la competitividad, porque también lo vivimos en el petróleo y el vino, sectores muy exigentes.
Creemos que para brindarbuenos servicios hay que ser competitivos y abiertos. Cerrarel mercado termina encareciendo los costos y afectando a toda la industria. Lo importante es que el productor primario —la mina— sea competitivo, porque si le va bien, todos se benefician.
Estamos preparados y trabajando junto al gobierno y las cámaras para que las empresas alcancen los niveles requeridos. La demora que tuvo Mendoza puede convertirse en una ventaja: nos da tiempo para armar una estrategia de crecimiento planificada. El desafío será grandey requerirá esfuerzo, pero si lo hacemos con estrategia y visión de largo plazo, nos va a ir mejor.
Los ejes de la presentación de Pensado
En su exposición en AMC 2025, el titular de CaMEM contextualizó el potencial geológico de la provincia dentro del cinturón metalogénico andino, conocido como el “cinturón de fuego del Pacífico”, una de las regionesmás ricas en cobre del planeta. Explicóque Chile y Perú concentran actualmente el 35 % de la producción mundial y que podrían alcanzar el 50 % en pocos años, mientras que Argentina comparte la misma franja geológica, con franjas metalíferas que atraviesan Mendoza y ofrecen condiciones comparables.
Asimismo, Pensado destacó que cuatro franjas geológicas con potencial cuprífero ingresan al territorio mendocino. En particular, las del Mioceno y el Eoceno, que se proyectan hacia el oeste provincial y se introducen en Malargüe, son las que concentran el mayor interés exploratorio. Allí se ubica el Distrito Minero Malargüe Occidental, donde se agrupan la mayoría de los proyectos en curso. Según estudios del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y organismos internacionales, en Mendoza podrían descubrirse hasta 50 millones de toneladas de cobre fino, si se desarrollan las tareas de exploración necesarias.
El especialista recordó que Chile lleva más de 25 años de exploración continua, lo que explica su ventaja comparativa y la existencia de distritos de clase mundial como Los Bronces, Río Blanco o El Teniente. Subrayó que Mendoza está intentando recuperar el tiempo perdido, con un enfoquemás planificado y colaborativo entre el Estado provincial y las empresas privadas, a través de la agencia Impulsa Mendoza.
Durante su exposición, Pensado repasó los principales proyectos en desarrollo, entre ellos los de Explora Copper (Paz y Cerro Azul) y los de Terranova Resources (cinco prospectos dentro del distritoMalargüe Occidental). Todos se ubicansobre lineamientos tectónicos y zonas de alteración geológica que presentan alto potencial para depósitos tipo pórfido de cobre o cobre en sedimentos. Si bien muchos de ellos fueron apenas relevados en los años sesentay noventa, los nuevos estudiosgeofísicos y la mejora en el acceso logístico abren la posibilidad de redescubrir áreas históricas con una mirada moderna.
El geólogo insistióen que la exploración minerarequiere paciencia, inversión sostenida y cooperación técnica, y que Mendoza cuenta con los atributos científicos y empresariales necesarios para impulsar un nuevo ciclo minero,enfocado en la exploración responsable y la creación de conocimiento geológico. “Estamos en condiciones de acelerar el proceso y hacerlo con los estándares del siglo XXI”, concluyó.