La mayor parte del presupuesto se destinará al depósito de relaves Niño Perdido (47,7 millones de dólares) y a la planta de tratamiento de relaves en pasta centrifugada (33,04 millones de dólares). Este sistema permitirá reducir el contenido de agua en los relaves, disminuyendo riesgos geotécnicos y mejorando las condiciones ambientales del cierre de la faena.
El proyecto también incluye la implementación de una nueva línea de transmisión eléctrica de 10 kV y la mejora del sistema de transporte de relaves. Se estima que las obras se ejecutarán en un período de cuatro años, sin afectar la continuidad operativa de la mina.
Con esta inversión, Raura busca mejorar su competitividad y sostenibilidad, alineándose con las nuevas regulaciones ambientales para el sector minero en Perú.
Fuente: LatinMining con información de MineriaHoy