Argentina acaba de dar un paso que va más allá de la estadística minera. Ganfeng Lithium concretó en Salta la primera exportación de cloruro de litio del país, un producto de mayor valor agregado que posiciona a la provincia dentro de un segmento más sofisticado de la cadena global del litio.
De Llullaillaco a los mercados internacionales
La materia prima proviene del Salar de Llullaillaco, donde el Proyecto Mariana realiza la extracción mediante sistema de pozos y piletas de preproceso. El refinamiento final se concreta en la planta ubicada en el Parque Industrial de General Güemes.
Desde allí salieron los primeros 10 contenedores —24 toneladas cada uno— con destino a mercados internacionales. El dato no es menor: la verificación y consolidación aduanera se realizó directamente en planta, garantizando que la exportación se contabilice formalmente como salteña.
En términos prácticos, esto significa que Salta no solo extrae, sino que también procesa y exporta. Es un cambio cualitativo.
Valor agregado y posicionamiento estratégico
La compañía destacó que se trata de un “modelo de valor agregado único en la región”. Y tiene lógica: mientras gran parte del litio argentino todavía se exporta como carbonato, el cloruro abre una puerta distinta dentro de la cadena química.
Además, el movimiento ocurre en un momento en que la competencia regional —especialmente Chile— busca sofisticar su propia industria.
En paralelo, directivos de la firma mantuvieron reuniones con autoridades provinciales para repasar avances de Mariana y del proyecto Pozuelos–Pastos Grandes. La señal es clara: continuidad de inversión y consolidación territorial.
En un contexto donde el debate ya no es solo cuánto litio se produce sino cuánto valor se captura, este envío funciona como prueba piloto de algo más grande: industrializar en origen.