El operativo reveló la presencia de seis bocaminas activas, tres campamentos improvisados y una serie de insumos utilizados en la extracción ilegal de minerales. Además, se incautaron explosivos, generadores de energía y material mineral extraído de manera clandestina.
Siguiendo el Decreto Legislativo N.º 1100, la fiscalía ordenó la destrucción de los equipos y materiales incautados para evitar la reanudación de la actividad ilegal. La intervención contó con el apoyo de la Policía Nacional y unidades especializadas en protección ambiental.
Las autoridades continúan monitoreando la zona para prevenir la reactivación de estas actividades, ya que la minería ilegal representa una amenaza tanto para el patrimonio arqueológico como para el medio ambiente en la región de Pasco.
Fuente: LatinMining con información de Rumbo Minero