La minería peruana continúa mostrando su impacto en el mercado laboral, con un promedio de más de 272 mil trabajadores durante el primer bimestre de 2026. El dato confirma una tendencia de crecimiento sostenido, impulsada por la reactivación de proyectos y el aumento de la actividad extractiva en distintas regiones del país.
El incremento no solo se explica por nuevas iniciativas, sino también por una mayor intensidad operativa en faenas existentes. En febrero, el empleo directo registró un crecimiento interanual del 14,1%, uno de los más altos de los últimos años, lo que refleja el dinamismo del sector en un contexto global favorable para los minerales.
La estructura laboral mantiene características claras. La mayor parte del empleo se concentra en empresas contratistas, que representan casi el 72% del total, lo que evidencia el peso de la tercerización en la operación minera. Al mismo tiempo, la participación femenina sigue siendo baja, con apenas un 8%, lo que marca un desafío pendiente en términos de diversidad e inclusión.
Desde una perspectiva territorial, el empleo se concentra en regiones clave como Arequipa, La Libertad y Moquegua, donde la actividad minera tiene mayor peso. Esta distribución confirma la fuerte relación entre inversión, desarrollo de proyectos y generación de empleo, consolidando a la minería como uno de los principales motores económicos del país.