Durante años, gran parte del crecimiento de la minería estuvo asociado a la incorporación de nuevos proyectos. Sin embargo, el actual contexto de costos crecientes, mayores exigencias regulatorias y volatilidad de los mercados ha llevado a muchas compañías a concentrarse en optimizar sus operaciones actuales.
Ese enfoque quedó reflejado en las principales sesiones de la jornada, donde ejecutivos de compañías como Newmont, Boliden, Fortescue y Buenaventura analizaron cómo aumentar productividad y rentabilidad sin depender exclusivamente de nuevas inversiones greenfield.
Uno de los momentos más destacados fue el diálogo entre Robert Friedland, fundador de Ivanhoe Mines, y Mark Cutifani, ex CEO de Anglo American y una de las figuras más respetadas de la minería mundial. La conversación abordó algunos de los desafíos estructurales que enfrenta la industria, desde la competitividad hasta la capacidad de adaptación frente a cambios tecnológicos y económicos.
La discusión también puso sobre la mesa una cuestión cada vez más presente en el sector: la necesidad de revisar ciertos modelos tradicionales de negocio. Los participantes coincidieron en que la presión por mejorar resultados obliga a las empresas a replantear procesos, incorporar nuevas tecnologías y encontrar fuentes adicionales de valor dentro de sus operaciones.
Otro de los temas relevantes fue el potencial que existe en el reaprovechamiento de residuos mineros y en la recuperación de minerales contenidos en materiales que históricamente fueron considerados descartes. La economía circular apareció así como una oportunidad concreta para mejorar sostenibilidad y productividad al mismo tiempo.
La gestión de riesgos también ocupó un lugar importante dentro de la agenda. Ejecutivos y especialistas analizaron amenazas vinculadas a cadenas de suministro, mercados internacionales, cambios regulatorios y factores geopolíticos que podrían afectar el desempeño de la industria durante los próximos años.
La jornada cerró con una discusión orientada al futuro del talento minero. El desarrollo de nuevas capacidades, la incorporación de perfiles tecnológicos y la necesidad de atraer profesionales jóvenes fueron identificados como factores clave para sostener la competitividad del sector.
Si el primer día estuvo enfocado en cómo construir los proyectos que necesita el mundo, la segunda jornada dejó una conclusión complementaria: la minería también deberá aprender a obtener más valor de los activos que ya posee.
En un contexto donde la eficiencia se ha convertido en una ventaja estratégica, la productividad apareció como uno de los conceptos más repetidos durante las discusiones del WMC 2026.