El mundo necesita más cobre, más litio y más minerales estratégicos para sostener la transición energética. Sin embargo, desarrollar una nueva mina continúa siendo un proceso complejo, costoso y sujeto a múltiples riesgos. Esa realidad atravesó gran parte de los debates de apertura del Congreso Mundial de Minería, donde líderes empresariales, especialistas y organismos internacionales coincidieron en la necesidad de encontrar nuevas formas de planificar y ejecutar proyectos.
Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la participación de Bent Flyvbjerg, profesor de la Universidad de Oxford y considerado una de las principales autoridades mundiales en gestión de megaproyectos. Su intervención giró alrededor de una pregunta incómoda para la industria: por qué tantos proyectos fracasan, sufren retrasos o terminan superando ampliamente sus presupuestos originales.
La discusión encontró eco entre representantes de algunas de las principales compañías mineras del mundo. Ejecutivos de Antofagasta Minerals, Ivanhoe Mines, BHP, Teck y Hochschild Mining analizaron los desafíos que enfrentan las empresas al momento de desarrollar nuevos activos en un escenario caracterizado por la incertidumbre económica, los cambios regulatorios y la necesidad de construir confianza con las comunidades.
Otro de los ejes centrales fue la seguridad del suministro de minerales críticos. A medida que las economías aceleran sus procesos de electrificación y descarbonización, crece la preocupación por la capacidad de la industria para responder a una demanda que podría multiplicarse durante las próximas décadas.
Los participantes coincidieron en que el desafío ya no pasa únicamente por descubrir nuevos recursos, sino por desarrollar proyectos capaces de entrar en producción en plazos compatibles con las necesidades de la transición energética.
La jornada también dejó espacio para discutir el papel de los gobiernos y organismos multilaterales en la construcción de cadenas de suministro más resilientes. En ese contexto, representantes del Banco Mundial y de organismos vinculados al comercio internacional destacaron la necesidad de fortalecer la cooperación entre países productores y consumidores de minerales.
El mensaje que dejó el primer día del WMC 2026 fue claro. La minería sabe qué minerales necesita producir el mundo durante las próximas décadas. La verdadera discusión pasa ahora por cómo desarrollar los proyectos necesarios para hacerlo de manera eficiente, responsable y sostenible.
Más allá de los anuncios puntuales, la apertura del congreso confirmó que la ejecución de proyectos se ha convertido en uno de los grandes desafíos estratégicos para la industria minera global.