Chubut se perfila como el centro neurálgico del desarrollo de uranio en Argentina. Con 8 de los 17 proyectos activos según la Secretaría de Minería, la provincia patagónica concentra la mayor parte del potencial geológico del país en este mineral estratégico, clave para abastecer el Plan Nuclear Argentino relanzado por el Gobierno.
El yacimiento Cerro Solo se ubica como el más prometedor, aunque también destacan Laguna Salada, Meseta Central, Arroyo Perdido y otros proyectos en distintas fases. La CNEA estima que el país cuenta con 33.780 toneladas de uranio recuperable, suficiente para cubrir el consumo nacional durante más de un siglo.
El gobernador Ignacio Torres impulsa la reactivación de la minería uranífera como vía para diversificar la economía regional, con foco en empleo genuino en la meseta central. Chubut ya solicitó a la CNEA la reversión de áreas a manos provinciales para atraer inversiones privadas. La Federación Empresaria del Chubut respaldó esta visión y comparó el potencial local con el de Kazajistán.
Empresas como Blue Sky Uranium y UrAmérica ya trabajan en zonas como Laguna Salada y Cerro Solo. Se espera que en el segundo semestre de 2025 ingresen nuevos capitales, favorecidos por el repunte del precio internacional del uranio, que alcanzó los 70 US$/lb tras meses de estancamiento.
Aunque el escenario técnico y político resulta alentador, ningún proyecto ha llegado aún a la fase de producción. El desafío será concretar permisos y consensos sociales para activar un recurso estratégico en plena transición energética global.