Las gigantes mineras BHP y Rio Tinto enfrentan dos demandas colectivas por presunta negligencia en la protección de sus trabajadoras contra el acoso sexual y la discriminación de género en sus minas australianas. Las demandas, respaldadas por la firma Omni Bridgeway, denuncian que las mujeres fueron enviadas a sitios remotos con alto riesgo de peligro personal, enfrentando situaciones de violencia, acoso y amenazas.
Según el representante legal JGA Saddler, estas demandas buscan que las empresas rindan cuentas por la falta de condiciones seguras para las trabajadoras. Además, se argumenta que las mineras no tomaron medidas adecuadas tras recibir denuncias de acoso, optando por despidos, degradaciones y represalias contra las víctimas.
Los casos de acoso en la industria minera australiana han estado bajo la lupa desde 2022, tras una investigación del gobierno de Australia Occidental que reveló múltiples casos de abuso en empresas como Woodside, Fortescue y Chevron. Las demandas colectivas permiten que las mujeres afectadas desde 2003 se sumen a la causa, con el objetivo de obtener compensaciones económicas y reformas operativas.