Con una emotiva ceremonia en el ex campamento minero, Chuquicamata dio inicio a las celebraciones por su 110º aniversario, reafirmando su rol histórico como ícono del cobre chileno y proyectando su continuidad como motor de desarrollo productivo y social. El acto fue encabezado por el gerente general de la División, René Galleguillos Pallauta, junto a ex trabajadoras y trabajadores, agrupaciones patrimoniales y sindicatos.
La tradicional apertura de puertas fue simbólicamente realizada con una llave portada por representantes de la Asociación Atlética Chuquicamata, en alusión a la histórica posta minera. Durante el evento, los asistentes entonaron el “Cumpleaños Feliz” frente a una torta comunitaria, aportada por los hermanos Nancy y Luis Zavala, marcando el espíritu familiar y colectivo de la jornada.
“Se siente el orgullo de ser chuquicamatino, el cariño por este lugar y la convicción de seguir aportando a la minería chilena por los próximos 50 años”, expresó Galleguillos, quien subrayó el profundo sentido de pertenencia de quienes pasaron por la División.
El reencuentro movilizó recuerdos personales cargados de emoción. Amanda Vergara, esposa de un extrabajador con 33 años de servicio, agradeció por “la tierra bendecida y generosa que fue Chuquicamata”, mientras su esposo, Sergio Vivero, recordó con ternura sus paseos de infancia a los refugios del campamento.
La historia también se hizo presente en la visita de Juan Carral y Eva Calfas, un matrimonio que regresó al lugar donde se conocieron después de casi dos décadas. “Es una emoción muy grande volver. Tuve mi negocio en la feria, hice amistades, son recuerdos que permanecen”, señaló Eva. Juan, en tanto, destacó con orgullo su carrera profesional en la División, donde alcanzó el grado máximo en telecomunicaciones tras 33 años de servicio.
Las celebraciones continuaron el fin de semana con una variada cartelera cultural. El sábado por la noche se presentó el show “Esperando el 18”, con la participación de Los Jaivas y el cantante Jordan. El domingo cerró con el tradicional desfile cívico-militar, que reunió a la comunidad en torno a uno de los patrimonios mineros más relevantes del país.
Con más de un siglo de historia, Chuquicamata no solo es una mina: es una comunidad, un símbolo y un legado vivo en la historia del cobre chileno.
Fuente: Latinmining con información de Reporte Minero