Ante la creciente crisis hídrica, Chile avanza en la adopción de nuevas tecnologías para abastecer de agua a la industria minera sin comprometer los recursos naturales. La estrategia contempla la construcción de al menos cinco nuevas plantas desalinizadoras en los próximos años.
Actualmente, el 35% del agua utilizada en minería proviene del mar, pero se espera que este porcentaje supere el 70% para 2035. Empresas como Codelco y BHP ya han incorporado sistemas de desalación en sus operaciones, reduciendo significativamente el impacto ambiental.
El Ministerio de Minería destacó que este plan permitirá garantizar el crecimiento del sector sin afectar a comunidades ni ecosistemas frágiles. Además, la inversión en desaladoras generará empleo y promoverá el desarrollo de tecnologías más eficientes en el tratamiento de agua.
Esta apuesta por la sustentabilidad refuerza el liderazgo de Chile en la minería mundial, asegurando el suministro hídrico para futuras generaciones sin comprometer la producción de metales clave para la economía global.