El ministro de Minería de Catamarca, Marcelo Murúa, planteó una de las discusiones más sensibles del momento para la minería argentina: la falta de incentivos específicos para la exploración minera, una etapa clave que hoy queda fuera del alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Si bien reconoció el valor del esquema como herramienta fiscal, advirtió que su diseño actual prioriza proyectos maduros y deja de lado el riesgo inicial que define el futuro del sector.
En ese sentido, Murúa remarcó que sin exploración hoy no habrá grandes proyectos mañana, una afirmación que resume un problema estructural del modelo minero nacional. La exploración requiere capital de riesgo, plazos largos y reglas claras, condiciones que hoy no están plenamente cubiertas por los instrumentos vigentes, especialmente en provincias con alto potencial geológico como Catamarca.
El funcionario también subrayó la necesidad de avanzar en infraestructura logística y energética como condición básica para atraer inversiones. Entre los proyectos destacados mencionó la conexión vial entre Antofagasta de la Sierra y San Antonio de los Cobres, financiada de manera conjunta entre la provincia y empresas del Salar del Hombre Muerto, y una alianza estratégica entre Central Puerto e YPF Luz para reforzar el abastecimiento energético en zonas mineras.
El planteo de Catamarca pone sobre la mesa un debate de fondo: si el país quiere consolidar un ciclo minero sostenido, deberá complementar los incentivos a la inversión con una política activa para la exploración, evitando que el crecimiento dependa solo de proyectos heredados.
Fuente: Latinmining con información de Diario Ancasti