La minera peruana Buenaventura reafirmó su compromiso con el desarrollo del proyecto Trapiche, ubicado en Apurímac, una de las regiones más prometedoras para la minería en el país. El presidente de la empresa, Roque Benavides, destacó que Trapiche es un activo estratégico para la compañía y que su desarrollo está condicionado a la incorporación de un socio estratégico que aporte financiamiento y experiencia técnica.
El proyecto Trapiche, con una vida útil estimada en más de 20 años, tiene el potencial de posicionarse como uno de los principales productores de cobre en Perú, aprovechando la creciente demanda internacional de este mineral clave para la transición energética. La inversión requerida, superior a 2.000 millones de dólares, incluye infraestructura para procesamiento y transporte, así como tecnologías para minimizar su impacto ambiental.
Además de Trapiche, Buenaventura continúa trabajando en Yumpag, un proyecto que complementará las operaciones de Uchucchacua, reafirmando la capacidad de la empresa para generar valor a través de una diversificación estratégica. Estas iniciativas reflejan el compromiso de Buenaventura con la minería sostenible y su rol como motor económico en Perú.