Argentina tiene uranio para casi dos siglos
Es la estimación que hace el especialista en recursos de uranio que trabaja en la Comisión Nacional de Energía Atómica, Luis López. Los recursos identificados que tiene el país ascienden a unas 34.000 toneladas.
“Argentina es un país nuclear, porque tenemos importantes proyectos en el área de investigación y desarrollo, y aplicaciones de la tecnología nuclear en la industria y en la medicina. Además, cuenta con tres centros de capacitación a nivel universitario que son el Instituto de Enseñanza Nuclear Dan Beninson, el histórico Balseiro y el Instituto Sábato de Enseñanza Nuclear. Se importa materia prima y todo el valor agregado y la cadena de fabricación del combustible se hace en el país, y mayormente el mismo Estado nacional. Es que toda la cadena de producción de uranio está en manos del Estado, salvo la planta de producción de combustible CONUAR que tiene un 66% de participación del sector privado y está en manos de Pérez Companc”, detalló Luis López, con más de 36 años de experiencia en el sector nuclear, al frente de la División Gestión de Proyectos de la CNEA.
“Lo que pretende la CNEA es contar con el uranio para fabricar el combustible para nuestras centrales nucleares que hoy le dan a la población argentina un 7% de su electricidad”.
Según el especialista, la Argentina ha sido capaz de producir uranio del año 1952 al 1997. “Por cuestiones económicas, el país dejó de importar uranio. Luego, diferentes sucesos hicieron que los precios del uranio bajen y resultó más barato importarlo que producirlo en el país. Se comenzó a importar de Sudáfrica en el ‘92 y esta situación paulatinamente llevó al cierre de la industria local en 1997. Después los precios fluctuaron, aumentaron, con los seguros, el transporte y los impuestos que hay que pagar, el uranio que llega al país llega a más del doble de lo que se paga en origen, porque la Argentina no tiene un contrato de provisión de mediano y largo plazo, sino que va comprando uranio para dos o tres años”, dijo López.
El especialista señaló que los recursos identificados que tiene Argentina ascienden a 34 mil toneladas aproximadamente, considerando toneladas del sector privado y del Estado. “Haciendo un cálculo muy simple, podríamos decir que tenemos uranio para 170 años, pero el problema es que esos recursos están todos en provincias con legislaciones que limitan o directamente prohíben la actividad extractiva para recuperación de metales y algunas específicamente contra el uranio. También debemos reconocer que esos proyectos todavía necesitan inversión para avanzar en las etapas de prefactibilidad y factibilidad y, además, considerar otros acompañantes comunes como vanadio y molibdeno que son de utilidad en las industrias de energías renovables y la siderúrgica”, comentó.
En lo que respecta a la CNEA, prácticamente todos los recursos que tiene están repartidos entre las provincias de Chubut y Mendoza. “Y si sumamos al sector privado, de las 34.000 toneladas quedan unas 7000 que no están en Chubut y Mendoza, sino en Río Negro que es el proyecto Amarillo Grande de la empresa Blue Sky”, concluyó.