En un contexto donde la estabilidad jurídica se convirtió en una de las principales variables de evaluación para el capital internacional, la exposición de Juan Miguel Litvachkes aportó una lectura centrada en el riesgo operativo y regulatorio dentro del nuevo escenario argentino.
El fundador de Litvachkes & Asociados y director comercial de Compliance abordó ante inversores y representantes del sector cómo Argentina busca avanzar hacia una etapa de mayor armonización económica y normativa, con reformas orientadas a reducir incertidumbre y facilitar decisiones de inversión de largo plazo.
Uno de los ejes centrales fue el análisis del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), presentado como una herramienta destinada a garantizar estabilidad fiscal y regulatoria para proyectos estratégicos que demandan desembolsos multimillonarios. Según explicó, la previsibilidad impositiva y el acceso a divisas aparecen hoy entre los factores más observados por compañías internacionales que evalúan ingresar o expandirse en el país.
Litvachkes sostuvo que la competitividad minera argentina no depende únicamente de su potencial geológico, sino también de la capacidad institucional para ofrecer reglas claras en materia contractual y laboral. En ese sentido, destacó los avances orientados a reducir litigiosidad y ordenar relaciones laborales, elementos que históricamente fueron señalados por inversores como fuentes de incertidumbre operativa.
Otro punto relevante fue el funcionamiento del esquema federal minero. La coordinación entre Nación y provincias productoras —explicó— resulta determinante para garantizar continuidad de proyectos, especialmente en un país donde la administración de los recursos naturales recae en las jurisdicciones locales.
La mirada también incluyó el rol del compliance operativo como herramienta de gestión. Más allá de la normativa formal, Litvachkes subrayó la importancia de integrar relaciones laborales, gestión comunitaria y estándares sociales dentro de la planificación empresarial para reducir riesgos reputacionales y fortalecer la licencia social.
En el marco de PDAC, donde gran parte de las discusiones giraron en torno al financiamiento y los minerales críticos, la presentación aportó una dimensión complementaria: el capital global no solo busca recursos, sino entornos capaces de sostener inversiones durante décadas.
Argentina —planteó— intenta posicionarse en ese escenario a partir de reformas que buscan equilibrar incentivos económicos con seguridad jurídica. El verdadero desafío será demostrar en el tiempo que ese nuevo marco puede traducirse en continuidad normativa y menor volatilidad, dos condiciones decisivas para transformar interés internacional en proyectos concretos.