Según un informe de la consultora Economía & Energía, liderada por Nicolás Arceo, el superávit comercial de la balanza energética argentina podría alcanzar 7.500 millones de dólares en 2025 y escalar hasta 24.000 millones en 2030 en un escenario optimista. Estas cifras destacan el impacto positivo del desarrollo de Vaca Muerta, clave para la producción de petróleo y gas natural.
El informe subraya que la expansión dependerá de un aumento significativo en la inversión, con un enfoque en la exportación de petróleo no convencional y la instalación de una terminal de licuefacción en 2028. Además, se requiere un incremento del 30% en la perforación de pozos para mantener los niveles de producción.
Este crecimiento posiciona a Vaca Muerta como un motor económico fundamental, aunque expertos como Juan José Aranguren advierten sobre la necesidad de infraestructura mejorada y políticas económicas estables para sostener el desarrollo.