14 de Octubre de 2026
Una startup argentina consigue US$6,4 millones para desarrollar tecnología que mejora la recuperación de cobre
La innovación tecnológica comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en la búsqueda de soluciones para uno de los principales desafíos de la minería del cobre: recuperar una mayor proporción del metal contenido en minerales que presentan leyes decrecientes y características cada vez más complejas. En ese escenario, una startup argentina logró captar el interés de inversores internacionales con una propuesta que combina herramientas de inteligencia artificial, diseño molecular y biología.
Se trata de Giraffe Bio, una compañía fundada en 2024 que desarrolla reactivos bioquímicos destinados a mejorar los procesos de separación de minerales. La empresa anunció el cierre de una ronda de financiamiento por US$6,4 millones, recursos que utilizará para ampliar sus capacidades de producción, fortalecer la investigación y acelerar las pruebas de su tecnología en condiciones industriales.
La inversión fue encabezada por Orion Industrial Ventures, una firma de capital de riesgo especializada en tecnologías para minería, procesamiento de minerales y descarbonización industrial. También participaron BHP Ventures, Twynam, Air Capital, Baruch Future Ventures y otros inversores, en una operación que refleja el interés por nuevas herramientas capaces de mejorar la eficiencia de las plantas de procesamiento.
Una tecnología para recuperar más cobre del mineral
La propuesta de Giraffe Bio está enfocada en los circuitos de flotación, uno de los procesos más utilizados para separar los minerales de interés económico del resto del material extraído. Mediante la incorporación de reactivos, este procedimiento permite modificar las condiciones de separación y concentrar los minerales valiosos antes de las siguientes etapas de procesamiento.
Según la compañía, la flotación interviene en aproximadamente el 80% de la producción mundial de cobre. Sin embargo, una parte importante de los productos químicos empleados en estos circuitos responde a tecnologías desarrolladas hace varias décadas, mientras que las características de los minerales procesados han evolucionado considerablemente.
Esta situación representa un desafío para las operaciones mineras, que deben mantener niveles competitivos de recuperación aun cuando trabajan con materiales de menor concentración de cobre o con composiciones mineralógicas más complejas. Mejorar la eficiencia de la separación puede permitir aprovechar una mayor proporción del metal contenido en el mineral que ya ingresa a las plantas.
Giraffe Bio busca intervenir precisamente en esa etapa mediante el desarrollo de reactivos bioquímicos diseñados para adaptarse a las características de distintos minerales. Su objetivo es ofrecer una herramienta complementaria a los productos tradicionales, con potencial para mejorar la recuperación sin exigir modificaciones importantes en las instalaciones existentes.
Inteligencia artificial y biología aplicadas a la minería
Uno de los aspectos más innovadores de la propuesta es la utilización de herramientas que habitualmente se emplean en la investigación y el desarrollo de medicamentos. La compañía trasladó al procesamiento de minerales metodologías de diseño molecular asistido por inteligencia artificial y biología libre de células, combinándolas con ensayos realizados sobre muestras reales de mineral.
Este enfoque permite desarrollar y evaluar moléculas con características específicas para determinados procesos de separación. En lugar de depender exclusivamente de formulaciones convencionales, la empresa busca utilizar herramientas computacionales y biológicas para identificar reactivos que respondan mejor a las condiciones de cada aplicación.
Alejandro Buffo Sempé, CEO y cofundador de Giraffe Bio, explicó que la necesidad de procesar minerales más complejos contrasta con la evolución relativamente limitada que ha tenido la química utilizada en los circuitos de flotación.
“Las compañías mineras necesitan procesar minerales cada vez más complejos, pero la química utilizada para separarlos ha cambiado poco en décadas”, señaló.
El ejecutivo destacó que la tecnología pretende aprovechar los avances de la biología moderna y el diseño molecular para ofrecer soluciones que puedan incorporarse directamente a las operaciones actuales.
“Aplicamos biología moderna y diseño molecular para desarrollar mejores reactivos para los circuitos de flotación existentes. Queremos dar a los operadores una nueva herramienta para recuperar más valor del mineral que ya procesan, sin requerir nueva infraestructura”, agregó.
Una solución diseñada para las plantas existentes
Una de las características centrales del desarrollo es su compatibilidad con los circuitos de flotación que ya utilizan las compañías mineras. Los reactivos de Giraffe Bio están concebidos para funcionar como complemento de los productos tradicionales, sin requerir la instalación de nuevos equipos ni la utilización de organismos vivos durante el procesamiento.
Este aspecto resulta relevante desde el punto de vista industrial, porque la incorporación de nuevas tecnologías en una planta minera suele depender de su capacidad para integrarse a procesos que ya cuentan con infraestructura, procedimientos operativos y parámetros de funcionamiento definidos.
Una solución que pueda evaluarse dentro de los circuitos existentes presenta una alternativa diferente a aquellas innovaciones que requieren construir instalaciones adicionales o introducir cambios importantes en el diseño de una planta. No obstante, su impacto económico y operativo deberá demostrarse mediante pruebas a escala industrial que permitan medir los resultados bajo condiciones reales de procesamiento.
La propuesta también apunta a un objetivo estratégico para la industria: obtener una mayor recuperación del cobre contenido en el mineral que ya se extrae y procesa. En un contexto de creciente complejidad mineralógica, incluso mejoras relativamente pequeñas en la eficiencia pueden adquirir importancia para operaciones de gran escala, aunque Giraffe Bio todavía no ha comunicado resultados comerciales generalizables que permitan cuantificar ese beneficio.
Del laboratorio a las pruebas industriales
Durante el último año, Giraffe Bio avanzó desde las primeras etapas de desarrollo en laboratorio hacia ensayos de validación con compañías mineras internacionales. Las pruebas incluyeron diferentes tipos de mineral de cobre y permitieron comenzar a evaluar el comportamiento de sus reactivos fuera de las condiciones iniciales de investigación.
Con los US$6,4 millones obtenidos en la nueva ronda, la empresa buscará dar el siguiente paso: ampliar la producción de sus desarrollos y avanzar hacia ensayos de mayor escala, con el objetivo de validar su funcionamiento en condiciones industriales.
Los fondos también permitirán fortalecer las actividades de investigación y desarrollo y ampliar los equipos técnicos y comerciales. Esta etapa será determinante para comprobar si los resultados obtenidos durante las pruebas iniciales pueden reproducirse de manera consistente en operaciones de mayor tamaño.
El avance hacia la validación industrial representa un momento importante para cualquier tecnología destinada a la minería. Además de demostrar su funcionamiento técnico, los nuevos reactivos deberán acreditar estabilidad, compatibilidad con los circuitos existentes y beneficios suficientes para justificar su incorporación a los procesos productivos.
El respaldo de BHP Ventures y de inversores especializados
La participación de BHP Ventures, el brazo inversor de la compañía minera BHP, constituye uno de los aspectos destacados de la operación. Su incorporación a la ronda se suma al respaldo de otros fondos especializados y sitúa a Giraffe Bio dentro de un grupo de emprendimientos tecnológicos que buscan desarrollar soluciones para desafíos concretos de la industria minera.
Orion Industrial Ventures, que lideró el financiamiento, concentra sus inversiones en tecnologías vinculadas con minería, procesamiento de minerales y descarbonización industrial. Desde la firma consideran que la combinación de biología y minería abre nuevas posibilidades para mejorar procesos que tradicionalmente han dependido de soluciones químicas convencionales.
“Giraffe combina biología y minería, un campo emergente con enorme potencial”, afirmó Jason Holt, socio director de Orion Industrial Ventures.
El inversor señaló que los avances en secuenciación genética y computación de alto rendimiento permiten desarrollar soluciones biológicas con niveles de precisión y velocidad que no eran posibles hace una década. En esa línea, destacó el potencial de aplicar estas herramientas a la separación de minerales valiosos dentro de materiales cada vez más complejos.
La compañía también había recibido anteriormente el respaldo de SOSV, una firma de inversión enfocada en emprendimientos tecnológicos en etapas tempranas. A ello se suma su selección como la primera empresa de América Latina en participar del programa Breakthrough Energy Fellows, que ofrece financiamiento, asistencia técnica y acceso a redes internacionales de especialistas para acelerar el desarrollo y la comercialización de nuevas tecnologías.
La innovación argentina busca posicionarse en la cadena global del cobre
El desarrollo de Giraffe Bio se produce en un contexto en el que el cobre ocupa un lugar estratégico para distintas industrias. El metal es utilizado en redes eléctricas, vehículos eléctricos, energías renovables e infraestructura de centros de datos, sectores que requieren materiales conductores y sistemas de electrificación cada vez más extendidos.
Al mismo tiempo, las compañías mineras enfrentan el desafío de procesar minerales de mayor complejidad y sostener niveles de recuperación competitivos. Esta combinación aumenta el interés por tecnologías que permitan aprovechar mejor los recursos disponibles, especialmente cuando pueden incorporarse a instalaciones existentes.
Para Argentina, el caso de Giraffe Bio muestra una oportunidad de participación en la cadena de valor minera que va más allá de la extracción de minerales. El desarrollo de conocimiento aplicado, reactivos especializados y herramientas digitales puede abrir espacios para empresas tecnológicas capaces de ofrecer soluciones a operaciones mineras de diferentes países.
Su presencia tanto en Argentina como en Chile también refleja las posibilidades de vinculación entre el ecosistema tecnológico argentino y una industria cuprífera regional con experiencia operativa y necesidades concretas de innovación.
Una nueva etapa para la tecnología minera
El financiamiento obtenido por Giraffe Bio no representa todavía una validación comercial definitiva de su tecnología, pero sí constituye un paso importante para avanzar desde el desarrollo experimental hacia pruebas industriales de mayor escala. La participación de inversores vinculados con la minería permitirá acompañar una etapa en la que será necesario demostrar resultados técnicos y económicos bajo condiciones operativas reales.
La posibilidad de mejorar la recuperación de cobre sin incorporar infraestructura adicional es uno de los principales atractivos de la propuesta. Su alcance definitivo dependerá de los resultados de las validaciones, de la respuesta de los distintos minerales y de la capacidad de la compañía para producir sus reactivos a escala comercial.
Con una inversión de US$6,4 millones y el respaldo de actores internacionales, Giraffe Bio busca convertir una innovación desarrollada desde Argentina en una herramienta para la minería del cobre. Su evolución permitirá observar hasta qué punto la inteligencia artificial y la biología pueden contribuir a mejorar procesos industriales fundamentales para una actividad que enfrenta crecientes desafíos de eficiencia y productividad.