15 de Octubre de 2026
Río Grande vuelve a perforar en Salta después de 13 años y apunta a nuevos depósitos de oro y cobre
Después de trece años sin actividad de perforación, el proyecto Río Grande, ubicado en la Puna de Salta, se prepara para retomar los trabajos de exploración con una campaña destinada a investigar tanto los sectores mineralizados conocidos como nuevas zonas de interés en profundidad. La iniciativa será desarrollada por Centauri Minerals, compañía canadiense que controla el yacimiento y que busca avanzar en el conocimiento geológico de uno de sus principales activos en Argentina.
El programa contempla inicialmente 12.000 metros de perforación diamantina, distribuidos entre dos equipos que tendrán objetivos diferentes. Los trabajos comenzarán con la movilización de las máquinas durante octubre y se extenderán durante aproximadamente seis meses, con una finalización prevista para el segundo trimestre de 2027.
La compañía también dispone de financiamiento para evaluar una ampliación de la campaña hasta 24.000 metros, aunque esa posibilidad dependerá de los resultados obtenidos durante la primera etapa. De esta manera, el nuevo programa combinará la revisión de información geológica existente con la investigación de objetivos que hasta ahora no han sido comprobados mediante perforaciones.
Dos equipos para investigar el potencial del yacimiento
La estrategia de Centauri Minerals contempla dos líneas de exploración complementarias. El primero de los equipos trabajará principalmente en sectores cercanos a la superficie, donde buscará ampliar el conocimiento de los recursos minerales existentes y obtener nuevas muestras para desarrollar ensayos metalúrgicos.
Estos trabajos permitirán reunir información actualizada sobre las características del mineral y su comportamiento durante el procesamiento. Los ensayos metalúrgicos constituyen una herramienta importante para evaluar las alternativas técnicas de recuperación de los metales, especialmente en proyectos que contienen tanto oro como cobre.
El segundo equipo estará orientado a objetivos de mayor profundidad, definidos a partir de la integración de estudios geofísicos históricos con información obtenida recientemente. Esta etapa representa uno de los componentes más relevantes de la campaña, ya que buscará comprobar interpretaciones geológicas que podrían ampliar el conocimiento del sistema mineralizado.
La combinación de perforaciones superficiales y profundas permitirá avanzar simultáneamente sobre dos preguntas: cómo se distribuyen los recursos actualmente identificados y si existe mineralización adicional en sectores que todavía no fueron suficientemente investigados.
Un estudio geofísico identifica objetivos profundos
Uno de los antecedentes centrales del nuevo programa es el relevamiento magnetotelúrico tridimensional que Centauri completó durante el tercer trimestre de 2026. El estudio abarcó aproximadamente 56 kilómetros cuadrados y permitió construir un modelo geofísico del subsuelo para identificar zonas con características que podrían estar relacionadas con sistemas mineralizados.
Los resultados muestran un cuerpo de baja resistividad de más de 1,3 kilómetros por 2 kilómetros, ubicado por debajo de la estructura con forma de anillo que caracteriza al yacimiento Río Grande. Según la interpretación de la compañía, esta anomalía podría ser compatible con el núcleo mineralizado de un sistema de tipo pórfido.
El modelo geofísico permite obtener información hasta profundidades estimadas de entre 3 y 4 kilómetros, lo que ofrece una perspectiva más amplia de la estructura del sistema. Sin embargo, la presencia de una anomalía de baja resistividad no confirma por sí sola la existencia de un depósito económicamente aprovechable.
La hipótesis deberá comprobarse mediante perforaciones, que permitirán obtener muestras directas de las rocas y determinar si existe mineralización en los sectores identificados. Por esa razón, Centauri considera los resultados geofísicos como una herramienta para orientar la exploración y no como una ampliación confirmada de los recursos del proyecto.
Tres áreas concentran la nueva campaña
A partir de la información disponible, Centauri organizó el programa exploratorio alrededor de tres sectores principales. El primero corresponde al propio anillo mineralizado de Río Grande, donde se concentrará parte de las perforaciones destinadas a mejorar la definición de los recursos conocidos y evaluar su posible ampliación.
El segundo sector, denominado Área A, comprende los objetivos profundos ubicados debajo de esa estructura. Estos blancos fueron refinados mediante los estudios geofísicos recientes, tomando como antecedente las zonas de interés que habían sido identificadas en 2017 por Regulus Resources.
La tercera zona corresponde al Área B, situada hacia el noreste del proyecto. Allí se investigarán tanto objetivos cercanos a la superficie, particularmente en el sector de Cerro Cori, como posibles extensiones profundas que podrían estar relacionadas con las anomalías identificadas en el Área A.
Esta distribución permitirá evaluar diferentes sectores del sistema y contrastar las interpretaciones geológicas con los resultados de las perforaciones. La información que se obtenga será fundamental para definir si existen nuevos objetivos que justifiquen campañas adicionales.
Cerro Cori vuelve a formar parte de la exploración
Entre los sectores que serán evaluados aparece Cerro Cori, un objetivo que cuenta con antecedentes exploratorios anteriores a la interrupción de las perforaciones en Río Grande. Entre 2012 y 2013, Regulus Resources ejecutó cuatro pozos que totalizaron aproximadamente 1.200 metros.
Aunque los resultados obtenidos entonces no fueron considerados suficientemente relevantes para impulsar una nueva etapa de exploración, uno de los intervalos reportó 297 metros con una ley de 0,36 gramos de oro por tonelada desde superficie.
Ese resultado corresponde a un tramo específico de perforación y no representa la ley promedio del sector ni una estimación de recursos minerales. Su importancia actual radica en que constituye un antecedente geológico que podrá ser reconsiderado a partir de la información geofísica incorporada recientemente.
La nueva campaña buscará determinar si existen características adicionales que permitan comprender mejor la mineralización de Cerro Cori y su posible relación con otras estructuras del proyecto.
Río Grande cuenta con recursos de oro, cobre y plata
El proyecto llega a esta nueva etapa con una estimación de recursos minerales previamente definida. De acuerdo con los antecedentes publicados sobre el yacimiento, Río Grande cuenta con 153,7 millones de toneladas de recursos indicados, con leyes promedio de 0,29 gramos de oro por tonelada, 0,25% de cobre y 2,6 gramos de plata por tonelada.
Estas cifras equivalen aproximadamente a 1,55 millones de onzas de oro, 420.000 toneladas de cobre y 17,8 millones de onzas de plata contenidas en los recursos indicados.
La existencia de una base de recursos conocida representa un punto de partida para los nuevos trabajos, aunque no debe confundirse con reservas minerales económicamente explotables. La transformación de recursos en reservas requiere estudios técnicos y económicos adicionales que permitan establecer condiciones de explotación y procesamiento.
En ese sentido, las perforaciones programadas tendrán un doble propósito: mejorar la información sobre la mineralización ya identificada y evaluar sectores que podrían aportar nuevos conocimientos sobre el potencial del proyecto.
Preparan el campamento y priorizan proveedores de la Puna
La reactivación de las perforaciones también implica una nueva etapa de movimiento logístico en la zona del Salar de Arizaro. Las operaciones tendrán como base el campamento de Arita, ubicado sobre el margen sur del salar, aproximadamente nueve kilómetros al este del yacimiento.
La infraestructura ya había sido utilizada durante el relevamiento geofísico y ahora será ampliada para acompañar las necesidades de la campaña. Los trabajos incluyen la incorporación de un nuevo módulo de alojamiento, una sala para el registro y análisis de testigos de perforación, sistemas de generación eléctrica y espacios destinados al almacenamiento de combustibles y residuos.
También se contemplan instalaciones para el tratamiento de efluentes y servicios vinculados con salud y seguridad. Estas mejoras permitirán sostener la presencia de los equipos y del personal técnico durante los meses de trabajo previstos.
Centauri informó que continuará priorizando la contratación de personas provenientes de Tolar Grande y San Antonio de los Cobres, localidades vinculadas con la actividad minera de la Puna salteña. Durante los estudios geofísicos anteriores, la empresa ya había recurrido a servicios de un proveedor de Tolar Grande.
El proyecto se encuentra además en un distrito minero que cuenta con antecedentes de actividad e infraestructura, próximo a la mina de oro Lindero, operada por Fortuna Mining. La disponibilidad de acceso durante todo el año y de una pista de aterrizaje propia constituye parte de las condiciones logísticas con las que cuenta Centauri para desarrollar la campaña.
Centauri concentra sus esfuerzos en el NOA argentino
Centauri Minerals comenzó a operar como una compañía independiente tras su separación de Aldebaran Resources y cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto, a través de TSX Venture, bajo el símbolo CENT.
Su cartera de propiedades abarca aproximadamente 40.000 hectáreas distribuidas entre Salta, Jujuy y Catamarca, con Río Grande como el activo más avanzado y la principal prioridad exploratoria de corto plazo.
La empresa también informó el inicio de trabajos de campo en otros proyectos de su cartera, entre ellos Aguas Calientes, Catua y Frontera. Estas actividades forman parte de una estrategia destinada a generar información geológica sobre distintos objetivos, aunque la mayor parte de los esfuerzos inmediatos estará concentrada en la campaña de Río Grande.
El director ejecutivo de la compañía, Sam Leung, destacó la intención de mantener durante los próximos meses un flujo constante de resultados exploratorios que permita mostrar los avances de los proyectos y fortalecer el interés de los inversores.
Una nueva etapa para la exploración de cobre y oro en Salta
El regreso de las perforaciones a Río Grande representa un avance para la exploración metalífera de Salta, especialmente por la combinación de recursos previamente identificados y nuevos objetivos definidos mediante herramientas geofísicas.
La campaña permitirá actualizar información que, en algunos sectores, no se complementa con perforaciones desde hace más de una década. También ofrecerá la posibilidad de comprobar si las anomalías detectadas en profundidad están relacionadas con mineralización de oro y cobre, una hipótesis que todavía requiere evidencia directa.
Con dos equipos de perforación, un programa inicial de 12.000 metros y la posibilidad de duplicar ese alcance, Centauri Minerals inicia una etapa decisiva para conocer mejor el potencial de Río Grande. Los resultados que se obtengan hasta el segundo trimestre de 2027 serán fundamentales para definir los próximos pasos del proyecto y determinar si existen nuevas oportunidades de exploración dentro de este sector de la Puna salteña.