POSCO Argentina alcanzó un nuevo hito en el desarrollo de Sal de Oro con la inauguración de su segunda planta comercial de litio.
La nueva instalación está ubicada en la Puna y fue diseñada para producir 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio, incorporando una nueva línea de producto al complejo que la compañía surcoreana desarrolla entre Salta y Catamarca.
El acto de inauguración se desarrolló simultáneamente en distintos puntos vinculados con el proyecto. El encuentro central en Salta tuvo lugar en el Centro de Convenciones de Limache, mientras POSCO organizó actividades también en la Puna y en la ciudad de Catamarca.
La jornada reunió a autoridades nacionales y provinciales, representantes institucionales, comunidades y empresas vinculadas con el desarrollo de Sal de Oro.
La inauguración marca el paso de una nueva fase desde la construcción hacia la operación, aunque la compañía deberá atravesar ahora el correspondiente proceso de puesta en marcha y crecimiento progresivo de la producción.
Dos plantas y dos productos de litio
La estructura industrial de Sal de Oro tiene una característica particular: el proyecto combina instalaciones ubicadas en la Puna con capacidad de procesamiento en General Güemes, Salta.
La planta inaugurada ahora corresponde a la Planta Comercial 2 (CP2) y está destinada a la producción de carbonato de litio, con capacidad nominal de 23.000 toneladas anuales.
Se suma a la primera fase del proyecto, que comprende instalaciones upstream en la Puna y una planta downstream en General Güemes destinada a producir hidróxido de litio, con capacidad de 25.000 toneladas por año.
Consideradas conjuntamente, ambas fases representan aproximadamente 48.000 toneladas anuales de capacidad nominal, aunque distribuidas entre dos productos diferentes: carbonato e hidróxido de litio.
Esa distinción es importante. No se trata de 48.000 toneladas de un único producto, sino de dos cadenas industriales dentro del mismo desarrollo.
Más de US$2.000 millones invertidos
Sal de Oro acumula una inversión total superior a US$2.000 millones, considerando las diferentes etapas de construcción y puesta en marcha de las instalaciones destinadas a carbonato e hidróxido de litio.
POSCO adquirió las concesiones mineras del Salar del Hombre Muerto en 2018 y comenzó las tareas de exploración durante 2019.
En 2020 construyó una planta piloto y, dos años más tarde, inició la construcción de la primera fase comercial.
La expansión continuó en 2023 con el comienzo de las obras de CP2, la planta que ahora entra en una nueva etapa tras su inauguración. latinmining_todos_06-10-2026
La secuencia muestra la transformación del activo desde exploración y pruebas piloto hasta un complejo que actualmente dispone de dos líneas industriales asociadas con diferentes compuestos de litio.
La Fase 2 y el RIGI
La segunda fase de Sal de Oro fue incorporada en junio al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
De acuerdo con la información disponible, la incorporación contempla una inversión computable de US$547 millones, mientras que el CAPEX total asociado con esta ampliación asciende aproximadamente a US$633 millones.
La adhesión permite que esta etapa quede comprendida dentro de los beneficios de estabilidad fiscal, tributaria, aduanera y cambiaria previstos por el régimen.
En el momento de anunciarse la incorporación, el Gobierno nacional estimó que el proyecto podría generar exportaciones superiores a US$300 millones anuales.
La inauguración de la Planta II permite ahora pasar de la etapa de inversión y construcción hacia el desafío operacional: alcanzar progresivamente la capacidad para la que fue diseñada.
Güemes continúa su proceso de ramp-up
Ese mismo proceso todavía puede observarse en la primera fase.
La planta de hidróxido de litio de General Güemes, inaugurada en octubre de 2024, opera actualmente en torno al 85% de su capacidad de diseño, mientras continúa avanzando en su ramp-up.
Durante septiembre, POSCO registró exportaciones por 8.526 toneladas, con un valor informado de US$138 millones.
La experiencia de Güemes también sirve como referencia para comprender la etapa que comienza con CP2: inaugurar una planta no significa alcanzar inmediatamente su capacidad nominal.
La estabilización de una nueva instalación industrial requiere aumentar progresivamente el procesamiento, ajustar equipos y procesos y alcanzar niveles sostenidos de producción.
Por eso, las 23.000 toneladas de la Planta II deben entenderse como capacidad nominal anual, no como producción que vaya a obtenerse automáticamente durante su primer año de funcionamiento.
El próximo objetivo: 100.000 toneladas
La inauguración no representa, sin embargo, el punto final del desarrollo previsto por POSCO.
Durante la jornada, la compañía avanzó con el Gobierno nacional en un convenio relacionado con una nueva expansión de Sal de Oro, cuyo objetivo es llevar la producción hasta 100.000 toneladas anuales de litio.
La escala implicaría más que duplicar la capacidad nominal asociada actualmente con las dos plantas.
Pero se trata todavía de un objetivo de expansión.
La compañía no informó cuánto capital demandaría la nueva etapa, cuál sería el cronograma de construcción, cómo se dividirían las fases ni en qué momento podría alcanzarse esa capacidad.
Tampoco corresponde sumar de manera directa las 100.000 toneladas anunciadas a las capacidades actuales: la información disponible plantea ese volumen como el objetivo al que pretende llegar Sal de Oro mediante futuras expansiones.
Más de 5.000 empleos y 270 proveedores
La escala alcanzada por el proyecto también se refleja en su estructura laboral y de abastecimiento.
Según la información presentada por POSCO, Sal de Oro genera más de 5.000 puestos de trabajo, de los cuales más de 600 corresponden a empleados directos de la compañía.
La empresa trabaja además con más de 270 proveedores locales, distribuidos entre Salta y otras provincias.
La nueva etapa abre ahora una oportunidad diferente para esa cadena.
Durante la construcción, una parte importante de la demanda está asociada con ingeniería, obras civiles, montaje y provisión de equipos. Cuando una planta entra en operación, el perfil comienza a desplazarse hacia mantenimiento, logística, insumos, servicios industriales y soporte permanente.
De construir Sal de Oro a aumentar su escala
La inauguración de CP2 cambia, por lo tanto, el punto desde el cual debe analizarse Sal de Oro.
POSCO ya no está solamente desarrollando un proyecto de litio en Argentina: cuenta con infraestructura productiva para dos derivados diferentes y comienza a plantear una nueva expansión sobre esa plataforma industrial.
La compañía deberá demostrar ahora que puede llevar la nueva planta de carbonato hacia su capacidad de diseño mientras continúa aumentando la utilización de la instalación de hidróxido de General Güemes.
En paralelo, tendrá que definir la ingeniería, inversión y cronograma necesarios para transformar el objetivo de 100.000 toneladas anuales en una expansión concreta.
Ese será el próximo salto de escala.
Después de superar los US$2.000 millones de inversión acumulada y poner en marcha dos fases industriales, Sal de Oro entra en una etapa en la que el foco comenzará a trasladarse desde la construcción hacia la estabilización productiva y la posibilidad de multiplicar nuevamente su capacidad en la Puna argentina.