La producción de molibdeno en Perú registró una recuperación durante julio de 2026, impulsada por el mayor aporte de algunas de las principales operaciones mineras del país. De acuerdo con la última edición del Boletín Estadístico Minero (BEM) del Ministerio de Energía y Minas (Minem), el volumen nacional alcanzó las 3.607 toneladas métricas finas (TMF), mostrando una mejora tanto mensual como interanual.
El resultado representa un incremento del 19,1% frente a junio y un crecimiento del 15% en comparación con julio de 2025, cuando la producción había alcanzado las 3.137 toneladas métricas finas. La evolución refleja un mejor desempeño de operaciones relevantes dentro de la cadena productiva del mineral, aunque todavía no alcanza para revertir completamente la caída acumulada durante el año.
El molibdeno es un metal utilizado principalmente en la fabricación de aceros especiales y aleaciones que requieren resistencia mecánica, térmica y a la corrosión. Su producción se encuentra estrechamente vinculada con grandes operaciones cupríferas, donde puede recuperarse como subproducto del procesamiento de minerales de cobre.
Cerro Verde y Quellaveco impulsan el crecimiento
El aumento registrado durante julio estuvo relacionado principalmente con la mayor producción de Sociedad Minera Cerro Verde y Anglo American Quellaveco, dos operaciones que contribuyen de manera significativa a la oferta nacional de molibdeno.
Cerro Verde alcanzó una producción de 1.012 toneladas métricas finas, lo que representó un crecimiento interanual del 30,3%. El desempeño de la operación ubicada en Arequipa fue uno de los principales factores que explicaron la mejora del indicador nacional durante el séptimo mes del año.
Por su parte, Anglo American Quellaveco registró 458 toneladas métricas finas, con un incremento del 23,3% respecto de julio de 2025. La operación, situada en Moquegua, también contribuyó a la recuperación de la producción peruana, reforzando el peso de las grandes minas de cobre en el abastecimiento de molibdeno.
Los resultados de ambas compañías muestran la importancia que tienen las operaciones cupríferas para la evolución de este mineral. Los cambios en los volúmenes de procesamiento y en la recuperación de subproductos pueden influir directamente sobre las cifras nacionales, incluso cuando el molibdeno no constituye el producto principal de esas explotaciones.
Southern Perú mantiene el liderazgo nacional
A pesar del crecimiento registrado por Cerro Verde y Quellaveco, Southern Perú Copper Corporation continúa siendo el principal productor de molibdeno del país. Durante julio, la compañía concentró el 35,7% de la producción nacional, manteniendo su posición de liderazgo dentro del sector.
En segundo lugar se ubicó Sociedad Minera Cerro Verde, con una participación del 27,8%, mientras que Anglo American Quellaveco ocupó la tercera posición, con el 15,5% del total producido.
En conjunto, estas tres compañías explicaron el 79,1% de la producción peruana de molibdeno durante el período analizado. La concentración refleja el papel predominante de las grandes operaciones mineras en la obtención de este metal y su relación con la infraestructura de procesamiento de cobre existente en el país.
La distribución también permite observar que las variaciones productivas de un número reducido de operaciones pueden tener efectos importantes sobre el resultado nacional. Por eso, el desempeño de Southern Perú, Cerro Verde y Quellaveco constituye un indicador relevante para seguir la evolución de la oferta peruana de molibdeno.
El acumulado anual todavía muestra una caída
Aunque julio presentó resultados positivos, las cifras acumuladas muestran un escenario diferente. Entre enero y julio de 2026, Perú produjo 22.384 toneladas métricas finas de molibdeno, frente a las 22.794 registradas durante el mismo período de 2025.
La diferencia representa una disminución del 1,8% interanual, lo que indica que la recuperación del séptimo mes todavía no fue suficiente para compensar completamente el desempeño de los meses anteriores.
Este contraste resulta importante para interpretar las estadísticas productivas. Un crecimiento mensual elevado puede reflejar una recuperación significativa en determinadas operaciones, pero no necesariamente implica que el conjunto del año haya superado los resultados del ejercicio anterior.
En el caso del molibdeno peruano, los próximos registros permitirán observar si el aumento de julio se sostiene y contribuye a revertir la variación negativa acumulada. La evolución dependerá del desempeño de las principales operaciones y de los volúmenes efectivamente recuperados durante los meses restantes.
Arequipa encabeza la producción por departamentos
A nivel territorial, Arequipa se posicionó como el principal departamento productor de molibdeno durante julio de 2026, con una participación del 27,8% sobre el total nacional. El resultado está vinculado con el peso de Cerro Verde dentro de la estructura minera regional.
En segundo lugar se ubicó Moquegua, con el 26,3%, seguida por Tacna, que concentró el 24,9% de la producción. Estas tres regiones explicaron conjuntamente el 79,1% del volumen nacional, consolidando su importancia dentro de la cadena productiva del mineral.
La concentración territorial está relacionada con la presencia de grandes operaciones de cobre que cuentan con capacidad para recuperar molibdeno como parte de sus procesos productivos. En consecuencia, la evolución de este metal también refleja el comportamiento de algunos de los principales polos cupríferos del sur peruano.
El peso de Arequipa, Moquegua y Tacna permite dimensionar la relevancia de la infraestructura minera instalada en estas regiones, tanto por su producción de cobre como por la recuperación de minerales asociados que contribuyen a diversificar el valor económico de las operaciones.
El molibdeno y su importancia para la minería peruana
Aunque el cobre concentra gran parte de la atención sobre la minería peruana, el molibdeno representa otro componente relevante de su estructura productiva. Su utilización en aceros especiales y aleaciones industriales lo vincula con sectores que demandan materiales capaces de soportar condiciones exigentes de temperatura, presión y corrosión.
Para las grandes operaciones cupríferas, la recuperación de molibdeno permite aprovechar un mineral adicional presente en determinados depósitos. Esta capacidad contribuye a ampliar el conjunto de productos comercializables y puede representar una fuente complementaria de ingresos, dependiendo de las características de cada yacimiento y de las condiciones del mercado.
La producción de julio confirma que Perú mantiene una capacidad importante para abastecer este mineral, sostenida principalmente por sus grandes operaciones de cobre. Al mismo tiempo, las cifras muestran la necesidad de observar períodos más amplios para determinar si los aumentos mensuales se traducen en una recuperación sostenida.
Una recuperación que deberá consolidarse
El crecimiento del 19,1% mensual y del 15% interanual registrado en julio representa una señal positiva para la producción peruana de molibdeno. El aporte de Cerro Verde y Quellaveco fue determinante para alcanzar ese resultado, mientras Southern Perú conservó su liderazgo en la participación nacional.
Sin embargo, la disminución acumulada del 1,8% entre enero y julio indica que el sector todavía enfrenta el desafío de recuperar los niveles alcanzados durante el mismo período del año anterior. La continuidad de los resultados positivos dependerá del desempeño productivo de las principales compañías durante los próximos meses.
Con 3.607 toneladas métricas finas producidas en julio, Perú consiguió una mejora significativa en uno de los minerales asociados a su industria cuprífera. La evolución del segundo semestre permitirá determinar si esta recuperación se consolida y alcanza para revertir la caída acumulada, en un sector donde las grandes operaciones del sur del país continúan marcando el ritmo de la producción nacional.