El gobierno de Neuquén estableció un nuevo esquema de requerimientos técnicos y económicos para aprobar la venta de concesiones en Vaca Muerta. A partir de la operación entre ExxonMobil y Pluspetrol, que incluyó el pago de un bono de US$ 100 millones, se formalizó un modelo de negociación más estricto.
La provincia plantea que si las petroleras desvían sustancialmente sus planes de inversión originales, y luego obtienen un beneficio económico por la venta de esas concesiones, deben compensar a la provincia por la renta petrolera no generada.
El esquema no está normado en una ley específica, sino que se apoya en atribuciones contractuales de Gas y Petróleo de Neuquén (GyP) y en la Ley Bases, que otorga mayor flexibilidad a las provincias. Esta lógica ya se discute en otras operaciones, como las de TotalEnergies o Phoenix–Geopark.
El objetivo es defender los intereses provinciales sin afectar el clima de inversión, y busca garantizar un monitoreo más dinámico del desarrollo hidrocarburífero en la principal cuenca no convencional del país.
Fuente: Latinmining con información de Econojournal