16 de Octubre de 2026
Lundin Mining anticipa un impacto de US$66 millones por las tormentas que afectaron Caserones en Chile
La compañía minera Lundin Mining anticipó que sus resultados financieros correspondientes al tercer trimestre de 2026 reflejarán el impacto de los eventos climáticos extremos que afectaron a la operación Caserones, en el norte de Chile. Las tormentas invernales registradas durante el período provocaron interrupciones del suministro eléctrico y suspensiones temporales de actividades, generando consecuencias sobre los costos operacionales.
En una comunicación previa a la presentación de sus resultados trimestrales completos, la empresa informó que reconocerá aproximadamente US$66 millones en costos de paralización minera. El monto reúne gastos de distinta naturaleza y no debe interpretarse íntegramente como un desembolso adicional provocado por las tormentas.
De acuerdo con el desglose presentado, US$21 millones corresponden a costos incrementales directamente relacionados con los eventos climáticos, mientras que los US$45 millones restantes son costos fijos ordinarios que fueron reclasificados durante los períodos en los que la operación permaneció suspendida.
La distinción resulta importante para comprender el efecto económico de las interrupciones y evitar que la cifra total se interprete como una pérdida extraordinaria de efectivo de la misma magnitud.
Las tormentas afectaron la continuidad operativa de Caserones
Durante el tercer trimestre, severos eventos meteorológicos impactaron en la región de Atacama y afectaron el funcionamiento de Caserones, una de las operaciones de cobre que integran la cartera de Lundin Mining en Chile.
Las condiciones climáticas provocaron cortes de energía en la faena y obligaron a suspender temporalmente determinadas actividades. Estas interrupciones alteraron la continuidad de los procesos productivos y generaron necesidades operacionales adicionales asociadas con la gestión de los eventos.
Las operaciones mineras ubicadas en zonas de altura deben enfrentar condiciones meteorológicas que pueden afectar los accesos, el suministro eléctrico y la disponibilidad de infraestructura. Cuando estos fenómenos obligan a detener actividades, las compañías pueden continuar afrontando determinados costos fijos, aun cuando parte de sus instalaciones no se encuentre operando normalmente.
En el caso de Caserones, Lundin Mining anticipó que estos efectos tendrán una incidencia relevante en la presentación de sus resultados del trimestre. Sin embargo, la información difundida no permite determinar por sí sola la totalidad del impacto sobre los volúmenes de producción o las ventas, aspectos que deberán evaluarse con los resultados operativos completos.
Cómo se componen los US$66 millones informados
El principal dato financiero del anuncio es la clasificación de aproximadamente US$66 millones como costos de paralización minera.
De ese total, US$21 millones corresponden a gastos incrementales atribuibles directamente a las tormentas. Se trata de costos adicionales relacionados con las circunstancias extraordinarias que afectaron la operación durante el período.
Los otros US$45 millones corresponden a costos fijos de operación ordinaria que la empresa reclasificará debido a las suspensiones. Son gastos que forman parte de la estructura habitual de la operación, pero que reciben un tratamiento contable diferente durante los períodos de paralización.
Por lo tanto, no sería correcto presentar los US$66 millones como si fueran exclusivamente nuevos gastos generados por el mal tiempo. La cifra combina costos adicionales y costos ordinarios reclasificados, una diferencia que resulta relevante para interpretar el desempeño financiero de la compañía.
Lundin Mining también informó que excluirá estos costos de determinadas métricas ajustadas, entre ellas el EBITDA ajustado, las ganancias ajustadas y las ganancias por acción ajustadas.
Este tratamiento busca facilitar la comparación del desempeño operativo subyacente, separando los efectos de las interrupciones extraordinarias de los indicadores utilizados habitualmente para analizar la evolución del negocio.
No obstante, la exclusión de las métricas ajustadas no significa que los costos desaparezcan de los estados financieros. Su reconocimiento contable y su presentación dentro de los resultados deberán considerarse al analizar el balance trimestral completo.
El precio del cobre aportará un efecto positivo de US$51 millones
En paralelo con los costos asociados a las tormentas, Lundin Mining anticipó un impacto favorable de aproximadamente US$51 millones por ajustes de precios provisionales correspondientes a ventas de concentrados de períodos anteriores.
Estos ajustes se relacionan principalmente con movimientos alcistas en los precios del cobre. En las operaciones comerciales de concentrados, determinadas ventas pueden registrarse inicialmente utilizando precios provisionales que posteriormente se actualizan según las condiciones contractuales y las cotizaciones aplicables.
Cuando el precio definitivo resulta superior al utilizado en el reconocimiento inicial, la compañía puede registrar un ajuste positivo sobre los ingresos. Este mecanismo permite reflejar el valor final de operaciones comerciales realizadas con anterioridad.
El efecto anunciado por Lundin Mining contribuirá favorablemente a los ingresos del tercer trimestre y compensará parcialmente, desde el punto de vista del resultado financiero, algunos de los impactos negativos registrados durante el período.
Sin embargo, los US$51 millones corresponden a ajustes de ingresos y no representan necesariamente un incremento equivalente en la producción física de cobre durante el trimestre.
También anticipa pérdidas por derivados financieros
La compañía informó además que reconocerá aproximadamente US$9 millones en pérdidas realizadas por instrumentos financieros derivados, vinculados con contratos de tipo collar sobre el precio del oro.
Este tipo de instrumentos se utiliza para gestionar la exposición a las variaciones de precios mediante estructuras contractuales que establecen determinadas condiciones de protección y participación en los movimientos del mercado.
El resultado negativo informado corresponde a la liquidación de esas posiciones financieras durante el período y forma parte de los factores que incidirán en el balance trimestral.
Por otra parte, Lundin Mining señaló que no espera impactos significativos derivados de las variaciones del tipo de cambio sobre sus instrumentos financieros asociados con monedas extranjeras.
La compañía anticipó así distintos efectos sobre sus resultados: costos vinculados con las interrupciones operativas, ajustes positivos por precios del cobre y pérdidas realizadas en determinados contratos financieros.
Cada uno responde a factores diferentes y deberá analizarse dentro del conjunto de los resultados cuando la empresa publique su información financiera completa.
Un ingreso adicional por la venta de Neves-Corvo
Otro de los movimientos informados durante el trimestre fue la recepción de US$23 millones en efectivo, correspondientes a una contraprestación contingente relacionada con la venta de Neves-Corvo a Boliden.
La operación de venta había sido completada en 2025, por lo que el pago recibido durante el tercer trimestre de 2026 corresponde a una condición asociada con aquella transacción.
Este ingreso debe distinguirse de los resultados operacionales de Caserones y de los ajustes comerciales sobre concentrados. Se trata de un movimiento financiero relacionado con una desinversión realizada previamente.
La información permite observar que el balance trimestral de Lundin Mining estará influido por distintos componentes, algunos relacionados con las operaciones actuales y otros vinculados con decisiones corporativas y contratos de períodos anteriores.
Los eventos climáticos y su impacto sobre la minería
El caso de Caserones vuelve a mostrar la importancia de las condiciones meteorológicas para las operaciones mineras de alta montaña. Las tormentas intensas pueden generar dificultades en el suministro eléctrico, limitar el acceso a determinadas instalaciones y obligar a adoptar medidas preventivas que afectan la continuidad de los procesos.
En estas circunstancias, la prioridad operacional es mantener condiciones seguras para los trabajadores y las instalaciones. Las suspensiones temporales pueden resultar necesarias hasta que sea posible verificar que existen condiciones adecuadas para retomar las actividades.
Desde el punto de vista económico, las interrupciones pueden producir efectos diferentes. Además de los gastos directamente asociados con una emergencia, las compañías deben afrontar costos estructurales que continúan durante los períodos de menor actividad.
La clasificación contable anunciada por Lundin Mining permite identificar esas diferencias y dimensionar con mayor precisión los componentes del impacto financiero informado.
También pone de relieve la importancia de considerar la exposición climática dentro de la planificación y la gestión de riesgos de las operaciones mineras, especialmente en regiones donde los eventos meteorológicos pueden alterar el funcionamiento de infraestructura crítica.
Un trimestre condicionado por factores operativos y financieros
La presentación anticipada de Lundin Mining muestra que los resultados del tercer trimestre estarán determinados por una combinación de factores. Por un lado, las tormentas de Atacama afectaron la continuidad de Caserones y dieron lugar al reconocimiento de costos de paralización. Por otro, los ajustes positivos en los precios del cobre aportarán ingresos adicionales sobre ventas realizadas en períodos anteriores.
La empresa también registrará efectos vinculados con derivados financieros y con el cobro de una contraprestación asociada a la venta de Neves-Corvo. Estos componentes deberán analizarse por separado para comprender su incidencia sobre el desempeño del grupo.
El anuncio no constituye todavía la presentación completa de los resultados trimestrales, por lo que será necesario conocer los indicadores operativos y financieros definitivos para evaluar el balance general del período.
Lundin Mining anticipa US$66 millones en costos clasificados como paralización minera, de los cuales US$21 millones corresponden a gastos incrementales provocados directamente por las tormentas. La diferencia, junto con el ajuste positivo de US$51 millones por precios del cobre, será fundamental para interpretar correctamente los resultados del tercer trimestre y distinguir los efectos extraordinarios de la evolución habitual de sus operaciones.