Argentina
19 de Octubre de 2026

Blue Sky Uranium inicia una nueva campaña de exploración de uranio y vanadio en Río Negro

Blue Sky Uranium puso en marcha un nuevo programa de exploración en Amarillo Grande, su proyecto de uranio y vanadio ubicado en la provincia de Río Negro. La iniciativa contempla doce meses de actividades, con una primera etapa de seis meses aprobada y financiada, y busca identificar nuevos objetivos mineralizados a partir de los antecedentes obtenidos en el depósito Ivana. Los trabajos incluirán estudios geológicos, relevamientos radiométricos y geoquímicos, además de una campaña inicial de aproximadamente 500 metros de perforación en el objetivo Cuatro, cuya ejecución estará sujeta a la planificación y los permisos correspondientes.
Blue Sky Uranium inicia una nueva campaña de exploración de uranio y vanadio en Río Negro

La compañía Blue Sky Uranium comenzó una nueva etapa de exploración en el proyecto Amarillo Grande, ubicado en la provincia de Río Negro, con el propósito de ampliar el conocimiento geológico del distrito y evaluar sectores que podrían contener mineralización de uranio y vanadio.

El programa representa una continuidad de los trabajos realizados durante los últimos años en el área, particularmente en el depósito Ivana, uno de los principales objetivos identificados por la empresa. A partir de esa información, Blue Sky busca investigar zonas menos exploradas y determinar si existen condiciones geológicas que justifiquen futuras campañas de perforación.

Las actividades estarán a cargo de Minera Cielo Azul S.A., subsidiaria argentina de Blue Sky Uranium, y cuentan con financiamiento de Abatare Spain S.L.U., mediante la sociedad conjunta Ivana Minerales S.A. (IMSA).

La planificación general contempla un período de doce meses, aunque por el momento la primera fase, de seis meses, es la que cuenta con aprobación y financiamiento confirmados. Las etapas posteriores dependerán de los resultados obtenidos y de las decisiones técnicas y económicas que adopten las compañías.

Amarillo Grande busca ampliar su potencial exploratorio

El proyecto Amarillo Grande comprende un conjunto de objetivos de uranio y vanadio distribuidos en distintas áreas de Río Negro. El depósito Ivana constituye uno de los principales puntos de referencia para la exploración, pero la compañía considera que existen otros sectores del distrito que requieren estudios adicionales.

La nueva campaña busca precisamente avanzar sobre esas oportunidades, combinando información geológica obtenida en trabajos anteriores con nuevas mediciones de campo.

El objetivo no es iniciar una explotación minera, sino identificar y evaluar posibles zonas mineralizadas. Para ello, la empresa necesita establecer si las anomalías detectadas previamente presentan continuidad y características suficientes para justificar inversiones exploratorias de mayor alcance.

Los resultados permitirán ordenar las prioridades del programa y determinar qué sectores ofrecen mejores perspectivas para continuar con los estudios.

Los primeros trabajos comenzaron en Bajo de Valcheta

La primera etapa del programa se desarrolla en Bajo de Valcheta, un sector ubicado en el área occidental de Amarillo Grande.

Allí, Minera Cielo Azul realizará tareas de mapeo geológico, mediciones radiométricas en superficie y muestreo geoquímico. Estas actividades permitirán reunir información sobre las características de las rocas y detectar posibles señales asociadas con mineralización de uranio.

El área occidental también incluye los objetivos Don Javier, Toro y Bajo de Valcheta West, donde existen antecedentes exploratorios que justifican nuevas investigaciones.

La compañía identificó previamente anomalías radiométricas, determinadas unidades sedimentarias y alteraciones geológicas relacionadas con procesos de oxidación y reducción. Estas características constituyen indicadores que pueden resultar relevantes para la búsqueda de uranio, aunque por sí solas no confirman la existencia de depósitos económicamente aprovechables.

La información obtenida durante los relevamientos será utilizada para seleccionar sectores donde podrían realizarse perforaciones superficiales de poca profundidad y estudios más detallados.

Esta metodología permite concentrar los recursos exploratorios en las áreas que presenten mejores indicadores, antes de avanzar hacia programas de perforación más extensos.

El objetivo Cuatro tendrá su primera campaña de perforación

Uno de los componentes más importantes del programa será la exploración del objetivo Cuatro, donde Blue Sky Uranium planea realizar su primera campaña de perforación.

La planificación inicial contempla aproximadamente 500 metros mediante circulación reversa, una técnica que permite obtener muestras del subsuelo para analizar las características geológicas y la posible presencia de mineralización.

La ubicación definitiva de los pozos y el cronograma de ejecución todavía deberán definirse en función de la planificación operativa, los permisos correspondientes y las condiciones de acceso al terreno.

El propósito de esta campaña será comprobar si las anomalías identificadas mediante estudios anteriores presentan continuidad en profundidad y características que justifiquen nuevas inversiones.

Las perforaciones constituyen una instancia fundamental porque permiten obtener información directa de sectores que no pueden evaluarse únicamente mediante observaciones de superficie.

Sin embargo, los resultados pueden ser variables. La identificación de anomalías geológicas o radiométricas no garantiza que las perforaciones encuentren concentraciones significativas de uranio.

Una vez concluida la campaña, la empresa evaluará los datos obtenidos para determinar si corresponde ampliar los trabajos en Cuatro o priorizar otros objetivos dentro de Amarillo Grande.

El corredor Ivana concentra otra parte de la exploración

En paralelo con los trabajos en Bajo de Valcheta y Cuatro, Blue Sky avanzará con estudios en el corredor Ivana, una zona que se extiende desde el depósito del mismo nombre hacia los objetivos Ivana Gateway e Ivana Central.

La exploración de este corredor presenta una dificultad particular: parte de los sectores de interés se encuentra cubierta por sedimentos que limitan la efectividad de los relevamientos radiométricos convencionales realizados en superficie.

Para abordar ese desafío, la compañía prevé utilizar herramientas geoquímicas y técnicas complementarias que permitan detectar posibles señales de mineralización bajo la cobertura sedimentaria.

El programa comenzará con una prueba piloto de detectores pasivos de radón en un sector cubierto del depósito Ivana, donde ya existe información sobre la distribución de la mineralización.

La intención es comparar los resultados de las mediciones con los antecedentes geológicos conocidos y determinar si el método puede contribuir a identificar nuevas áreas de interés.

Si la prueba ofrece resultados satisfactorios, Blue Sky podría extender los estudios de radón e incorporar muestreos de isótopos de plomo en sectores seleccionados del corredor.

Estas herramientas serían utilizadas junto con información geológica y geofísica para definir posibles objetivos de perforación.

Los antecedentes de Ivana Gateway

El interés de Blue Sky Uranium por ampliar los estudios en el corredor Ivana se apoya en resultados obtenidos durante campañas anteriores.

En febrero de 2026, la compañía informó intersecciones de mineralización de uranio en Ivana Gateway, entre ellas un intervalo de 3,4 metros con una ley promedio de 272 partes por millón de U₃O₈, registrado a partir de los 54 metros de profundidad en el pozo AGIG-007.

El resultado aportó información sobre la presencia de mineralización en ese sector, aunque no permite por sí solo establecer la existencia de un depósito económicamente explotable.

Las perforaciones posteriores ampliaron el conocimiento geológico del área, pero no todos los pozos presentaron resultados significativos.

Esta variabilidad forma parte de los desafíos habituales de la exploración minera, donde las compañías deben analizar la distribución, continuidad y características de la mineralización antes de determinar el potencial de un objetivo.

Por esa razón, la nueva campaña se concentrará inicialmente en mejorar la información disponible y evaluar métodos que permitan orientar con mayor precisión futuras perforaciones.

Nuevas perforaciones dependerán de los resultados

Blue Sky también contempla la posibilidad de realizar campañas adicionales de polarización inducida y nuevas perforaciones mediante circulación reversa o combinaciones de circulación reversa y perforación diamantina.

Sin embargo, estas actividades todavía no cuentan con una cantidad de metros ni una fecha de inicio confirmadas para el corredor Ivana.

La decisión dependerá de la interpretación de los resultados de la etapa inicial y de la identificación de sectores que presenten condiciones favorables para continuar con la exploración.

Este enfoque permite desarrollar el programa de manera progresiva, ajustando las inversiones de acuerdo con la información obtenida.

La empresa busca así reducir la incertidumbre geológica y determinar cuáles son los objetivos con mejores perspectivas dentro del distrito.

El financiamiento y el acuerdo entre las compañías

La nueva campaña se desarrolla dentro del acuerdo de opción suscripto entre Minera Cielo Azul e Ivana Minerales S.A.

Bajo este esquema, la sociedad conjunta puede adquirir una participación del 100% en determinados objetivos de exploración, siempre que se cumplan las condiciones previstas en materia de inversiones, pagos y otras obligaciones contractuales.

El acuerdo también contempla una regalía del 2% a favor de Minera Cielo Azul sobre las propiedades que eventualmente sean adquiridas.

Este mecanismo permite financiar nuevas actividades exploratorias y distribuir compromisos entre las empresas involucradas, manteniendo las condiciones de propiedad establecidas contractualmente.

La participación de Abatare Spain S.L.U. en el financiamiento de la campaña constituye un componente importante para sostener los trabajos programados durante la primera etapa.

El uranio vuelve a concentrar inversiones exploratorias en Argentina

La campaña de Amarillo Grande se desarrolla en un contexto en el que distintos proyectos argentinos buscan avanzar en el conocimiento de sus recursos de uranio.

El mineral tiene importancia estratégica por su utilización como combustible en la generación de energía nuclear, mientras que el vanadio presenta aplicaciones industriales vinculadas, entre otros usos, con la producción de aleaciones.

La posibilidad de identificar nuevos depósitos en territorio argentino representa una oportunidad exploratoria, aunque su aprovechamiento futuro depende de estudios geológicos, evaluaciones económicas, autorizaciones y decisiones de inversión.

En Río Negro, Amarillo Grande constituye una de las iniciativas que buscan ampliar la información disponible sobre el potencial uranífero provincial.

La nueva campaña permitirá investigar tanto áreas próximas al depósito Ivana como sectores menos explorados, contribuyendo a definir el alcance de las oportunidades identificadas hasta el momento.

Una nueva etapa para definir el futuro de Amarillo Grande

El comienzo del programa exploratorio representa un avance para Blue Sky Uranium, que busca ampliar la base de información geológica de Amarillo Grande y determinar si existen nuevos objetivos que justifiquen campañas de mayor escala.

Los trabajos en Bajo de Valcheta, la perforación prevista en Cuatro y las pruebas geoquímicas del corredor Ivana permitirán evaluar diferentes sectores mediante herramientas adaptadas a sus características geológicas.

Con una primera etapa de seis meses aprobada y financiada, Blue Sky Uranium busca identificar nuevas oportunidades de uranio y vanadio en Río Negro. Los resultados serán determinantes para definir las próximas inversiones y establecer qué sectores del proyecto cuentan con condiciones suficientes para continuar avanzando en exploración.


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